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De existencialismo lennista, romanticismo chopinista, sinestesia y otras cosas

Saturday, May 29th, 2010

La música ha sido pieza fundamental de mi vida desde los 15 años. De los 5 sentidos físicos que tengo en esta vida, el oído me ha dado la mayor cantidad de satisfacciones no explosivas que los demás sentidos. Es, para mí, el más efectivo para las emociones. 

Dicen que la voz de una mujer fue hecha, por ejemplo, para complacer auditivamente al hombre. Su voz infantil, dulce, produce melodías feromónicas al oído del hombre. Pero no voy a hablar de eso.

John Lennon es uno de los compositores cuyo legado suele reducirse a algunas canciones sesenteras, cuando perteneció a los Beatles. Sin embargo, creo que su aportación artística se elevó a un plano más trascendental cuando decidió volverse solista. Prueba de ello es lo profundo y universal de sus letras en canciones como God, Imagine, Give peace a chance o Working class hero.

Working Class Hero:

God:

Love (aqui pongo mi propia traducción):

El amor es real
Real es el amor
El amor es sentir
Sentir amor
Amor es querer
ser amado

Amor es caricias
Acariciar es amar
Amor es buscar
Buscar amor
Amor es pedir
ser amado

Amor eres tú
Tu y yo
Amor es saber
Lo que podemos ser

El amor es libre
Libre es el amor
Amor es vivir
Viviendo el amor
Amor es necesitar
ser amado 

Frëderic Chopin – Nocturne 9 en Mi bemol menor

Casi escudero del período romántico, Chopin fue un compositor prácticamente dedicado al piano. Sus waltz (o valses), nocturnos (como este que pongo abajo) ayudan a identificar claramente los rasgos de una persona romántica por excelencia. Solitario, nostálgico, idealista, platónico, nocturno, emocional. liberal, son algunas de las palabras que pueden definir a esta obra:

Arabesque #1:

Claude Debbusy, pianista de nacimiento prematuro, débil físicamente, nació con una capacidad increíble para convertir sentidos. Imagina el vuelo de una mariposa. Es, tal vez, amarilla, aletea y se mueve aleatoriamente cerca de un árbol, y tú, al observarla, te produce una extraña sensación de libertad (después de todo, el volar siempre ha estado asociado al anhelo humano de la libertad). ¿Cómo podrías plasmar estas sensaciones, y más precisamente, el vuelo de una mariposa, en una composición musical? Ciertamente, no es algo fácil. Cómo conviertes o cómo encuentras el puente entre lo visual y lo auditivo es algo que depende mucho de tu habilidad sinestésica. Cuando escuché por primera vez este Arabesque (el primero de varios, como su nombre lo sugiere) me vino a la mente la idea de una mariposa volando.  Al querer entender o saber los motivos que llevaron a Debussy a componer esta obra, me enteré que de niño le gustaba ver a las mariposas volar. Sus pasatiempos eran verlas y tocar el piano, y siempre soñó que podía guardar en la música lo que la vista le producía al ver dichos seres vivos volar. A mí me parece que lo logró:

Pájaro de fuego

Esta obra es de aprecisarse únicamente en una sala de conciertos. El elevado rango dinámico de la pieza compuesto por Igor Stravisnky es sólo apto para una sala de conciertos. No he escuchado versión en CD, surround, MP3 ni Dolby que se compare a la experiencia que viví en la sala de conciertos Nezahualcóyotl, en Ciudad Universitaria, con la orquesta sinfónica de minería interpretándola. El nombre por sí sólo ya sugiere la idea sinestésica del autor. Sin embargo, el “segundo” movimiento de esta Suite de 29 minutos sugiere inevitablemente una persecución. Es lo que me produjo al escucharla aquella vez, y veo que a la gente de Walt Disney les produjo algo similar. Te recomiendo escucharla con audífonos de alta calidad, ya que la línea de bajo y el rango dinámico es muy exigente. Ten cuidado en el momento 2:40 ya que te si no le bajas al volumen te puedes llevar un buen susto.

Representa, para mí este video, la lucha de la vida contra los fenómenos naturales.

Aquí la Danza Infernal completa, de esta Suite:

Moonlight Sonata, 3rd movement, Beethoven.

Cuando a Beethoven lo dejó su amada Giuletta Giucardi, ya que la madre de ésta le aconsejó que lo dejara por una persona resuelta económicamente, él no pudo esconder lo que sentía y compuso una de sus obras más famosas: La Sonata “Quasi una fantasia”, renombrada a Claro de Luna por un historiador que equipara el valor artístico de la obra a un claro de luna vivido en el lago Lucerne. De estos, el tercer movimiento es uno tan feroz, que aún hoy, 200 años después sigue siendo una obra impactante. 

En este video, un documental de la vida de Beethoven, se muestra a un músico temporalmente frustrado emocionalmente, quien decide colocar una humillación a la habilidad interpretativa de su aprendiz:

Aquí la obra completa (recuerda que una sonata implica una exposición del tema principal, y luego una re-exposición, así que puedes esperar que para nuestra época es algo repetitiva):

Y de bonus, la Campanella, de Franz Liszt, el mejor pianista en toda la historia, interpretada por Evgeny Kissin (lo mejor es el desenlace, a partir del minuto 3):