Link al cuento: http://cuentosdetarrash.obolog.com/prodigioso-miligramo-115767
Esta obra de Juan José Arreola, escrita más o menos a sus 40 años, me parece una excelente combinación de elementos abstractos, empezando por, si no me equivoco, todos los títulos de los cuentos, con un poco de fantasía, así como de un humor basado en la ironía que deja un sentido reflexivo sobre los temas abordados. Dicho humor sólo existe en esta realidad, ya que en el universo de los cuentos pasa totalmente desapercibido, pues está basado precisamente en el contraste que el lector advierte conforme va avanzando en la obra.
A lo largo de la lectura, se pueden ver diferentes metáforas, pequeñas variaciones de la realidad, que permiten al autor entenderse mejor con el lector. Me da la impresión de que se mueve más a gusto en un plano no tan real, el cual le da la libertad que requiere. Esto porque desde los primeros cuentos se notan historias ‘normales’, a las cuales les agrega algún elemento metafórico.
Los temas que la obra maneja son variados, y sin embargo todos son abordados con el mismo estilo, pues en todos los casos halla los objetos o conceptos (un ratón, un miligramo, la reputación, etc.) que se amoldan, de una forma extraña pero precisa, al contexto en el que se desarrollan: en la Parábola del trueque, por ejemplo, la transformación de las mujeres que intercambian los esposos, en una especie de joya de cobre recubierta por oro, le facilita a Arreola el objetivo de su parábola, parecida a algunas de Jesucristo, en donde los hombres, turbados por la tentación de algo aparentemente mejor, son engañados, y es precisamente el engaño el que queda englobado por las mujeres hechas de metal.
El prodigioso miligramo lo escogí por varias razones. Una de ellas, es el colmo que se maneja a lo largo de la historia. Similar a El Guardagujas, este elemento de exageración, no se da en todos los cuentos: si bien en la mayoría hay irrealidades y absurdos, el elemento de exageración (tal vez sea más adecuada la palabra complicación), aparece, si acaso, en Una Reputación, y aún así, no es tan presente como en los otros dos antes citados.
Aunque en muchos de sus cuentos de esta obra Arreola hace referencia a las mujeres en distintos sentidos y con distintos fines, este relato forma parte de la familia a la que pertenecen El Guardagujas, Baltasar Gérard, Baby H.P., En verdad os digo: una familia donde se muestran diferentes actitudes universales del ser humano. Con elementos de épocas específicas, estos cuentos no dependen del tiempo en el que se desarrollan.
En el caso particular de El prodigioso miligramo, el autor decidió utilizar a las hormigas seguramente por su capacidad de organización que también, al parecer, tiene el hombre. Decidió nombrarlo El prodigioso miligramo, por, como podemos ver al principio, aquel poema “Hermano Sol”
que escribiera Carlos Pellicer, donde se alude a una fila de hormigas raseras de la luz del sol.
La enseñanza de este relato se encuentra hasta el último párrafo, en el que, por analogía de las hormigas con la humanidad, Arreola nos dice que nosotros, como sociedad, podemos llegar a ser incapaces de valorar lo verdaderamente importante: “sólo almacenan sutiles y deslumbrantes objetos”: Estas prácticas pueden llevarnos eventualmente al egoísmo, e incluso a la egolatría, como fue el caso de algunas hormigas, que buscaban la gloria de aquella primeriza. Debemos entendernos como parte de una sociedad, la cual nos proporciona de beneficios, pero hay que retribuirle con nuestro trabajo. La separación y el individualismo, impediría, eventualmente, nuestro avance y sobrevivencia, cual fue el caso de las hormigas. Por ello, el tema que sostengo es la sencillez con que una sociedad puede derrumbarse. El tema podría generalizarse a un grado mayor que podría ser la perdición, o la locura, pero no creo que esa sea la intención del autor, pues como ya lo comenté, el último párrafo sintetiza lo que nos estuvo tratando de decir en todas las líneas anteriores.
El hecho de narrar las cosas en tiempo pasado, de las acciones inútilmente tomadas por las diferentes hormigas a cargo, desde el inicio hasta el final de los acontecimientos, forma parte de la idea de lo inevitable. En el caso del último párrafo, da a entender que hay algunos problemas de la sociedad imposibles o difíciles de erradicar. Nos los muestra más como una observación que como una predicción susceptible de cambiarse. Por ello, esta idea se apoya en una narración en tiempo pasado, que le va perfecto: el pasado es, incluso en ese universo, irreparable, inevitable: a aquella comunidad no le estaba permitido modificar los acontecimientos una vez desatada la problemática, pues las cosas no les estaban sucediendo, sino que ya les habían sucedido, y demasiado rápido. Hormigas sabias, jueces, policías, ninguna fue capaz.
Pero, ¿qué representa el prodigioso miligramo? Para mí, todo aquello que nos distrae y aleja de las verdaderas virtudes. Como tal, un miligramo no puede existir en este mundo. Debe ser un miligramo de algo. Pienso que Arreola generalizó con un miligramo a todas aquellas cosas, tentaciones, que nos causan deseos de egolatría:
…un cincuenta por ciento de las hormigas, en lugar de preocuparse por mezquinos cereales y frágiles hortalizas, tenía los ojos puestos en la incorruptible sustancia del miligramo.
Y, ¿por qué tenían los ojos puestos en semejante trivialidad? No era la obtención de aquel objeto su verdadera meta:
Entrevieron la posibilidad de que todos los homenajes tributados a la gloriosa difunta les fueran discernidos a ellas en vida.
El problema es que esta forma de pensar las llevó a perder sus objetivos, a cometer otros crímenes, y en general, al desorden.
Curiosamente, además, esta narración se puede comparar en este mundo con la sensación temporal hacia cosas sin sentido. Absurda por el descontrol, esta historia comparte este elemento con muchas otras de la colección, por ejemplo Baby H.P.
Este cuento me parece muy dinámico, igual que los demás, en el que se personifican muy bien a las hormigas, con los mismos defectos humanos. El decaimiento interno que tienen como sociedad, la desesperación, el culto surgido de la nada, los sabios, los piratas, el deseo de gloria, la pereza, así como la curiosidad, son aspectos de nuestra vida diaria que el autor plasma en estos diminutos seres vivos. Su capacidad intelectual es la misma, y no conocen muchos más allá de sus actos, las consecuencias que estos traen.
Estos cuentos, ofrecen al lector una mezcla de instantes de fantasía con realidades comunes y corrientes, la cual resulta en algo posible, al menos, en la mente humana, llevándonos y regresándonos a lo absurdo, a lo irónico.
Trata con la mujer en muchas ocasiones, lo cual me da la sensación, en toda la obra, de un ser cuyo significado, nada sencillo, se deja ver en partes en los cuentos donde se le alude, y, a la vez, uno con el que el autor lidia mucho y de muchas maneras.
En resumen, pienso que tiene metáforas y elementos que vale la pena analizar detenidamente para así ponerse en la perspectiva del autor, y ya en esta posición juzgar la opinión del autor con la propia, en relación con los temas que expone, para, en cada relato, construir una mejor conclusión nutrida de ambas propuestas.
